Fortifica tus plantas y revive el suelo de tu jardín con este excelente fertilizante natural.

Las lombrices transforman el 60% de lo que ingieren en humus, un fertilizante orgánico que mejora las características físico-químicas del suelo, haciéndolo más permeable al agua y el aire, aumentando la retención de humedad y regulando equilibradamente la capacidad de almacenar y liberar los nutrientes requeridos por las plantas.
El humus tiene altos contenidos de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y microelementos en cantidades al menos cinco veces superior a las de un buen terreno fértil. Es así como el humus puede incrementar hasta en un 300% la producción de los cultivos agrícolas.
Como todo proceso natural el humus necesita un tiempo mínimo de maduración de 1 año antes de ser cosechado.
Características
• Aporta todos los nutrientes que una planta necesita (no requiere fertilizantes químicos).
• Es un abono “vivo”: su gran flora microbiana aumenta la actividad biológica del suelo.
• Favorece la aireación y retención de humedad del suelo.
• Protege contra hongos y bacterias dañinas para las plantas.
• Contiene y produce fitohormona (estimulantes del crecimiento).
• Su elevada solubilización produce una rápida asimilación por las raíces de las plantas.
• Neutraliza la presencia de contaminantes químicos en el suelo.
Análisis químico
pH: 7.4
Conductividad eléct.: 2.2
Materia orgánica: 23.0
Carbono orgánico: 13.4
Nitrógeno (N) total: 1.0
Relación C/N: 13.4
Fósforo (P2O5): 1.4
Potasio (K2O): 0.35
Dosis
Para una planta chica : 1 taza.
Para una planta grande: 4 tazas.
Arboles frutales: 3.5 kg por árbol.
En césped: 700 gr por m².
En almácigo: 2 a 3 kg por m².
Nota: se puede aplicar en dosis superiores, sin ningún riesgo para las plantas. Se recomienda aplicar al menos 2 veces al año, en otoño y primavera.
